viernes, 19 de marzo de 2010

Parecen de la misma parentela, pero no: Paisaje Protegido y Área Protegida

Hace 2 años, en junio del 2008 para ser más exactos, el gobernador de la provincia de Buenos Aires visitó Tandil, en circunstancias de la inauguración del Hospital de Niños. En medio del discurso y como para tantear el terreno y los ánimos de la sociedad tandilera, nombró a la problemática de las sierras. Y no de cualquier manera, sino anunciando el cese de explotaciones canteriles para finales, supuestamente, de ese mismo año. Obviamente, el clímax de aplausos fue irrefutable.


En los dos años que se extendieron luego de aquel anuncio, pasó mucha agua y de distintos colores bajo el puente. Entredichos entre los distintos actores y confusión social principalmente. El proyecto que cobijó Daniel Scioli y que en los medios llamó a deliberados y repetidos desconciertos a la hora de la redacción se llamó Paisaje Protegido. 


En la Ciudad de las Sierras, un grupo de vecinos autoconvocados por la lucha preservacionista hacia el tal patrimonio identitario, que se conformó bajo el formato de una asamblea ciudadana en junio del año 2006, también tenía (y tiene) un proyecto, al que presentaron a todas las instancias estatales: los cuerpos ejecutivo y legislativo del municipio, la provincia y el Estado Nacional. El objetivo central de ese trabajo, que llevó no menos de diez años en el armado, está en la declaración de Área Protegida para todo el cordón serrano que se encuentra dentro del partido de Tandil.
Párrafos atrás se mencionaba la reiteración de errores en la redacción noticiaria que circulaba en los medios de la ciudad tandilera. Confundir Área con Paisaje fue muy común en los primeros tiempos en que se supo de la conformación de una comisión que trabajaría en el proyecto de ley, en manos del entonces senador provincial Néstor Auza. 


Vale aclarar las diferencias sustanciales que existen entre las dos nomenclaturas jurídicas. El Paisaje Protegido es más laxo a la hora de restringir y prohibir actividades. Con el solo hecho de presentar estudios de impacto ambiental (los mismos que también deben y/o deberían presentar las empresas mineras), quienes quieran desarrollar actividades que van en detrimento de las sierras tendrían la posibilidad de pedir permiso, mientras un gobierno decidirá por el sí o por el no al dado del OK del proyecto a realizar. Esto cuenta desde la construcción en el faldeo serrano, la forestación con especies foráneas al ecosistema referido, hasta la misma continuidad de la actividad canteril. Mientras que el Área Protegida no sólo limita, sino que claramente prohíbe y regula definitivamente, por ley, ese tipo de acciones destructivas y nulamente amigables al medioambiente a preservar y la ciudad en sí.
En algo que sí hay un punto de acuerdo, es en la protección y garantía a las fuentes de trabajo de los obreros de la minería, con la puesta de voluntad política y empresarial conjunta del Estado y las empresas de la ciudad para encontrarles un nuevo reinserte en el mercado laboral de la ciudad. 


Continuando con la aclaración de confusiones, el Paisaje Protegido sólo contempla a las Sierras del centro, es decir, a las graníticas firmas Carba, Montecristo, Los Naranjos y una que se dedica a la extracción de arena, El Centinela, las que se encuentran en un área al que han dado en llamar “la Poligonal”, que ni siquiera es la real (área establecida por la forma de la convergencia de las rutas nacional 226 y provinciales 30 y 74, que rodean a Tandil), sino una convención de la comisión legislativa que pensó y redactó el citado proyecto. De esta manera, el proyecto no estaría ni está incluyendo a cuatro canteras de piedra que se encuentran por fuera de esa poligonal, que no por ello son menos importante al momento del nivel de la extracción de piedra y de las contundentes explosiones que hacen vibrar a buena parte de la ciudad: Cerros Dómicos y Minera Tandil, cercanas al paraje rural La Vasconia, y Cerro Federación y Equimac, cercanas al Cerro La Virgen y la localidad de Gardey. 


Por el contrario, el Área Protegida pide de forma clara la preservación y puesta en práctica y acción del tal título a todas las sierras que conforman el cordón, que se encuentran en el perímetro del partido de Tandil. Se tiene en cuenta el hecho de que absolutamente todas las canteras generan impactos negativos para la ciudad, afectan áreas turísticas, y modifican relieve, flora, fauna y el escurrimiento de las aguas. Asimismo, se recuerda las explosiones que mas quejas han generado provienen de Cerro Federación, ubicada fuera de la poligonal, por lo que la Ley de Paisaje Protegido no la afectaría en lo más mínimo.
Luego de puesto en cumplimiento el Paisaje Protegido, las canteras tendrán el resguardo y permiso legal de continuar durante dos años con la explotación. Algo que no tienen en cuenta los legisladores es el “mientras tanto”, dado que es todo el sistema interrelacionado de la ciudad y las sierras el que sufrirá las consecuencias directas del dejar el camino librado a la extracción a mansalva de enormes áreas de serranía, lo que quedará inscripto para siempre en el paisaje. De ahí, el incesante pedido por el cese inmediato de la actividad desde el proyecto de Áreas Protegidas.


Al génesis de las discusiones, el debate en el seno del Paisaje Protegido estaba entre reconversión y expropiación para las empresas que entrarían bajo el régimen, quedando con prioridad y luego de polémicas la primera de las opciones. Mientras desde organismos de la Provincia se destacó el cierre de la cantera El Trincante, que se encuentra atrás del turístico Cerro La Movediza, al retirarle el registro de productor minero por incumplimientos reiterados. Para quienes se embanderan detrás de las Áreas, urge el primero revisar la situación de cada cantera, al mismo tiempo que la pregunta: ¿Por qué no se ha retirado el registro de otras canteras que, como es sabido y comprobado, también han incumplido?
Para el día de la fecha, 19 de Marzo de 2010, no sólo han pasado dos años de aquel anuncio, sino que también varios anuncios de tratamiento y votación de la Ley de Paisaje Protegido que ya no se pueden contabilizar con los dedos de las manos. Es cierto que se trata de un paso para llegar a la efectiva y consolidada preservación que el pueblo de Tandil espera para con sus sierras. Sin embargo, la lucha se continúa hacia el día en que entre a alguna comisión de trabajo del Senado provincial el proyecto que más de 13 mil tandilenses respaldaron, porque las Sierras de Tandil sean definitivamente Áreas Protegidas.

1 comentario:

Francisco Sola dijo...

hola, muy buem post.
tefa yo te conozco, fuiste una vez a dar una charla al consejo deliberante joven sobre las sierras. si queres pasate http://elmandatoargentino.blogspot.com/ un beso!